¿Por qué fallan los proyectos tecnológicos? Más allá del software, la importancia de la estrategia
Transformación digital
Cuando la tecnología no es el verdadero problema
Innumerables empresas alrededor del mundo hacen millonarias inversiones en procesos de transformación digital que les ayuden a ser más competitivas, sin embargo, cuando terminan de implementar o ejecutar sus proyectos, se encuentran con que los resultados de estos no logran cumplir con los objetivos de tiempo, presupuesto o valor esperado.
En ese momento, la respuesta natural de estas organizaciones es en muchas ocasiones, decir que la tecnología obtenida no les sirvió, pero lo claro es que más allá de la solución, software o equipo en el que se invierta, de nada valdrá si no existe una alineación entre las personas, los procesos y la estrategia de negocio.
¿Es realmente la tecnología la que falla?
De hecho, Ramiro Ramírez, gerente comercial regional de Entaeh, señala que rara vez el software es la razón por la que un proceso de transformación digital o modernización se sale de control.
Más bien, él señala después de más de 20 años de experiencia en procesos comerciales, que el motivo principal frecuentemente está en una pregunta que poco se hacen los involucrados en la aprobación presupuestal de la iniciativa:
¿qué va a poder hacer esta compañía cuando termine el proyecto, que hoy no puede hacer?
Si los encargados no pueden responder esta cuestión, es inevitable pensar en una primera red flag y no precisamente desde el área técnica.
Las preguntas que deberían hacerse antes de modernizar
Justamente, Ramírez señala que hay una serie de planteamientos que los decisores deben hacerse antes de iniciar cualquier modernización y que ayudarán no solo a tener el panorama más claro, sino también a reducir los riesgos de fracaso de un proyecto:
1. ¿Qué problema del negocio estamos resolviendo?
No qué sistema estamos reemplazando.
2. ¿Qué decisiones tomamos hoy con información tardía, incompleta o discutible?
Ahí está el valor, no en el catálogo de funcionalidades.
3. ¿Qué procesos estamos dispuestos a cuestionar de verdad?
Llevar un proceso ineficiente a una plataforma moderna solo lo vuelve un proceso ineficiente más caro.
4. ¿Quién es dueño del resultado de negocio, no del proyecto?
5. ¿Cómo vamos a medir el valor?
“Salimos en productivo” es un hito técnico, no un resultado.
Adoptar tecnología no es lo mismo que transformarse
Con este panorama se puede entender que, entre las complicaciones más importantes en este tipo de iniciativas de innovación, está que las empresas con frecuencia no piensan en la transformación como tal sino en adoptar tecnología “por moda” o porque los competidores lo hacen, sin un caso de negocio claro.
Esta falta de alineación con la estrategia de negocio termina entonces con la implementación de sistemas costosos que no resuelven problemas reales de la organización ni generan valor para el cliente final.
Con el tiempo y la experiencia, para muchos expertos, una señal temprana que alerta sobre el desarrollo de un proyecto, es cuando el mismo se discute en términos de módulos, licencias y fechas sin que siquiera exista un acuerdo sobre qué debe cambiar en el negocio.
Otros factores prioritarios antes de iniciar un proyecto
Por eso, otros factores que son prioritarios en el análisis inicial son:
1. Gestión del cambio deficiente (El factor humano)
Ya que, si los colaboradores no entienden el beneficio de la nueva herramienta o la encuentran muy compleja, volverán a sus métodos antiguos (como hojas de cálculo manuales), lo que resulta en una baja tasa de adopción y el fracaso del proyecto.
2. Definición de requerimientos deficiente
Que genera retrasos sistemáticos, aumento de costos y un producto final que no satisface las expectativas originales.
3. Falta de patrocinio ejecutivo activo
Este panorama se da cuando el proyecto es visto únicamente como una iniciativa del departamento de TI, sin el respaldo ni el involucramiento activo de la alta dirección, ocasionando conflictos de recursos o prioridades dentro de la empresa.
4. Subestimar la integración y la calidad de los datos
Una dificultad que surge cuando no se prevé la complejidad de conectar la nueva solución con los sistemas existentes o cuando se migran datos obsoletos, duplicados o incorrectos.
Esto hace que el nuevo sistema herede “basura” de los sistemas anteriores, dificultando la confianza en los reportes y fallas operativas desde el primer día.
La transformación digital no comienza con una licencia
Hay que resaltar finalmente que la transformación digital no empieza con una licencia, un módulo o una fecha de salida en productivo.
Además, que implementar tecnología no se trata solo de cambiar sistemas, sino de construir una organización capaz de decidir mejor, operar con más agilidad y capturar valor antes que la competencia.
Eso precisamente exige más que una solución: exige una conversación estratégica bien planteada desde el inicio, con una metodología clara, con capacitación y considerando plataformas de software empresarial líderes en el mercado (como las soluciones de SAP) que ofrecen mejores prácticas preconfiguradas para reducir la incertidumbre y asegurar la integración nativa de los procesos de negocio.
De los proyectos tecnológicos a los resultados de negocio
Desde Entaeh le ayudamos a transformar proyectos tecnológicos en resultados visibles:
mejor adopción
decisiones más confiables
procesos más eficientes
una inversión alineada con el crecimiento del negocio.





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